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LA FIESTA NACIONAL

Enviado por Antonio el 10/03/2008 a las 08:35 PM

            Ya está aquí a la vuelta de la esquina, un año más, la temporada taurina en los ruedos españoles, y con ella se aviva la vieja polémica entre los partidarios y detractores de la "fiesta". España con todo el derecho, ahora sí, se ha integrado plenamente en Europa. Bien, pues, exceptuando una pequeña parte del sur de Francia, y la variante en Portugal con los "forzados" la opinión pública y estamentos del viejo continente, en general están en contra de las corridas de toros  tal y como se vienen celebrando en España, por considerar que se trata de un espectáculo sangriento y cruel, impropio por  tanto, de cualquier  país  que se precie de estar  entre los desarrollados y cultos.              El tema es desde luego delicado y difícil,  ya que como es sabido, en nuestro país haya muchas personas, sobre todo de cierta edad a los que les gustan los toros, probablemente en muchos casos  como parte importante de la tradición  que han vivido desde la infancia. Pero no es menos cierto que hay todavía más,  y sobre todo la juventud en su mayor parte, que los ignora o los rechaza. De manera que en este tema como en otros muchos, la polémica está servida.

            En lo que a mi concierne, y con todos mis respetos hacia los que les gustan, soy de los que están en contra de ellas. Y lo estoy sencillamente por que creo que  la muerte nunca debe formar parte de algo que  sea motivo de diversión y fiesta. En una corrida ya se sabe de antemano que ha de haber una muerte segura (la del toro), y otra probable  (también a veces el torero deja su vida en la arena). Así ha venido sucediendo en numerosas ocasiones. Como muestra, basta  recordar  las espeluznantes y sobrecogedoras imágenes que nos brindó la televisión cuando murieron el Yiyo y Paquirri.  

            Podrá decirse que la muerte es algo natural, y que de ella antes o después, de una u otra forma, nadie se libra; o que la vida es cruel en sí misma, ya que unas especies han de matar y comerse a otras para sobrevivir. Evidentemente esto es así, y poco o nada puede decirse al respecto. Pero otra cosa muy distinta es montar  un gran evento popular de fiesta y diversión,  en el que entre otras cosas, la sangre y la muerte son sus protagonistas. Salvando las distancias, se asemeja bastante al Circo Romano, donde se organizaban bárbaros y sangrientos espectáculos para entretener y divertir al populacho.  Las corridas de toros por mucho que se adornen  con desfiles, música, trajes y colorido, que yo en eso no le niego su atractivo,  en definitiva se trata de un combate a muerte entre dos seres vivos para deleite del público que ha pagado por ello

  El toro es un animal noble al que  si  no  se le hostiga no hace ningún daño  En el campo  y en espacios abiertos que son su medio natural no se mete con nadie. Pero cuando más tranquilo está, le encierran a la fuerza en un cajón, para después hacerle salir en un recinto cerrado por miles de personas, en donde se ha montado con toda clase de ritos un gran espectáculo,  cuya culminación es su muerte después de martirizarle a pinchazos con picas, banderillas, estoques, verduguillos, etc. A veces se han empleado las llamadas “viudas”  (banderillas negras con veneno en la punta), para obligar a embestir a un toro manso.  Lógicamente, hasta el animal con menos ganas de agredir, por el escozor que  debe producirle el veneno, se lanza contra todo cuando  ve a su alrededor. Resultan por otra parte chocantes los argumentos que pretenden dar algunos aficionados, y sobre todo los que viven de la “fiesta”; ganaderos, toreros, apoderados, empresarios, etc.  Dicen que el toro no siente nada cuando se le hiere, porque es un animal bravo que está peleando. También han llegado a afirmar estas personas que ellos aman mucho a los animales, y por tanto quieren al toro. Nunca mejor el dicho de:  “hay amores que matan”.

 ¿Y que diremos de las “vaquillas” en las fiestas de los pueblos, que según algunos también es parte importante de nuestra Cultura Popular?  Aquí si que la crueldad, la barbarie y a veces el sadismo alcanzan sus cotas más altas. Hay  variantes para todos los gustos según el lugar donde se celebre la fiesta.  La vaquilla, que en muchos casos por la edad, y el tamaño de los pitones es un animal indefenso, se siente rodeada y acorralada por el “respetable”  que entre la alegría y el jolgorio popular, cuando se han cansado de divertirse, la acribillan con toda clase de objetos punzantes y cortantes hasta acabar con ella. Y menos mal que hasta ahora no se les ha ocurrido televisar estos lamentables espectáculos porque con el realismo y la perfección que la técnica ha conseguido en las imágenes, ya sería demasiado.

Respecto a esto, pediría a las cadenas públicas y privadas que retransmiten corridas de toros por la pequeña pantalla, que cuidaran un poquito el manejo del  “zoom”  de la cámara.  A veces nos han ofrecido esas imágenes en primer plano cuando el  “maestro“ no ha estado muy  acertado con  el  estoque y  el toro agoniza  echando  sangre  por  la boca.   Este macabro  y  repugnante espectáculo debería evitarse para no herir sensibilidades, sobre todo pensando en los niños.

            En la magnífica novela Sangre y Arena que sobre el tema de los toros escribió Vicente Blasco  Ibáñez, al final mueren el torero y el toro en lo que los entendidos llaman la suerte suprema. El autor concluye la novela diciendo “La fiera ruge en los tendidos”. Con esta expresiva frase lo que quiere dar a entender resulta claro. En la fiesta de los toros,  que según se dice,  su grandeza estriba en que se enfrentan el hombre y la fiera,  la auténtica fiera es el Público.

            Es posible, aunque no fácil,   que  con el tiempo,  las corridas de toros  acaben extinguiéndose por sí solas, si se tiene en cuenta,  como antes digo,  que a la juventud cada vez  le interesan menos.

            Mientras tanto, deberían empezar por dejar de llamarle “Fiesta Nacional”.  Como mucho sería  “media Fiesta Nacional”, porque a una gran parte de los españoles no nos gusta esa fiesta.

 

 

 

                                                                    

 







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